Invertir en un invernadero requiere una cuidadosa consideración de los materiales de cobertura, ya que esta decisión afecta directamente el aislamiento, la transmisión de la luz, la longevidad y, en última instancia, los rendimientos de los cultivos.Con numerosas opciones disponibles, ¿cómo se selecciona una solución que ofrezca tanto asequibilidad como durabilidad?
La verdadera rentabilidad se extiende más allá del precio de compra inicial para incluir los gastos de mantenimiento a largo plazo y la frecuencia de reemplazo.La durabilidad incluye la resistencia a las condiciones climáticas extremas (viento, granizo, exposición a los rayos UV) y la corrosión química, lo que garantiza una vida útil prolongada.
Los materiales de efecto invernadero más comunes incluyen:
La selección del material debe tener en cuenta cuatro factores principales:
Para evaluar las especificaciones de los materiales en función de las necesidades operativas específicas, sigue siendo aconsejable consultar a los constructores profesionales de invernaderos.La elección óptima varía según las circunstancias. No existe un material "mejor" universal., sólo la solución más adecuada para cada situación específica.